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miércoles, 5 de junio de 2024

Defensa propia

 


─¡Condenados inútiles! ─maldecía el emperador a sus generales─ ¿Cómo habéis sido tan incompetentes? ¡Por todos los dioses! ¿Cómo habéis permitido semejante desatino?

─....

─¿Cómo? ¡Responded, maldita sea!

─....

─ ¡Tanta vigilancia, tanta guardia recorriendo mis dominios, tanto presupuesto defensivo! ¿Para qué? ¡Decidme! ¿Para qué?

martes, 14 de febrero de 2023

La conjura de los necios. John Kennedy Toole ─ Reseña

 

Solo me relaciono con mis iguales y como no tengo iguales no me relaciono con nadie

Inadaptado, egocéntrico, estrafalario, Ignatius Reillly odia la sociedad que le ha tocado en suerte. Un mundo rendido al consumismo, esclavizado por el trabajo y la rutina que no logra aceptar. A sus más de treinta años aún vive con su madre, dedicado a la escritura de lo que él considera su gran obra maestra: un puñado de reflexiones que algún día ─dice─ donará a la Humanidad, desperdigadas en montones de cuadernos, donde exalta la moral y el modo de vida del Medievo. El cine como único entretenimiento y la peculiar relación que mantiene con su madre (viuda desde hace más de veinte años) son los ejes en torno a los que gira su existencia hasta que, un día, un suceso inesperado altera ese equilibrio y le obliga a salir al mundo exterior.

jueves, 2 de febrero de 2023

Un tipo con suerte

 

No soy un cleptómano, ¡qué ocurrencia!, y me ofende terriblemente que hayan llegado a imaginar tal cosa. Solo soy un tipo con suerte. Un coleccionista, si precisan catalogarme de algún modo. Un guardián de extravíos ajenos. Sí, me gusta esa expresión y pronto verán lo bien que me define.

miércoles, 7 de diciembre de 2022

Plan de estudios

 

Lo mejor de estar enferma eran los cuentos del abuelo. Nadia llevaba una semana en cama con fiebre. Una gripe traidora que pescó por desobediente un día de lluvia ─mamá no la dejaba salir de casa esos días y ella se escabulló sin permiso─ la había confinado a la soledad de su habitación. Solo Nina, el robot enfermera a cargo de vigilar su estado, tenía permiso para entrar a verla. Tres veces al día, la androide medía su temperatura, comprobaba las constantes de la niña y enviaba a la madre un informe  detallado sobre su evolución. Los hologramas de mamá y papá también la acompañaban de vez en cuando. Flotaban unos minutos en el aire, contaban algo divertido de su día y le soplaban luego un beso con un guiño. No era lo mismo que tenerlos de verdad pero... debía conformarse. Los virus no resultaban peligrosos en los niños, sí en los adultos. Para ellos las consecuencias podían ser fatales y el riesgo de contagio, incluso respecto a los más inofensivos, era inquietante. Nadia lo sabía y aceptó sin rechistar las consecuencias de su pequeña travesura. Fue un impulso irresistible. La calle parecía un espejo de cristal entre los charcos, el aire olía a tierra mojada, el cielo coloreado de azul oscuro... Era tan rara la lluvia en los últimos tiempos que la niña no lo pensó dos veces. Salió corriendo, desabrigada y sin paraguas, se caló hasta la médula de los huesos y esa misma noche comenzó el concierto de estornudos. Nina detectó el virus de inmediato, dio la señal de alarma y una semana después allí seguía Nadia: aislada en su cuarto, enfurruñada con esa humanoide mandona y antipática que tenía por guardiana. Aunque, bueno, para ser justa también algo había salido ganando y no era cuestión de quejarse. Durante todo aquel montón de días se había librado de las clases de Bob, el androide profesor que tenía asignado. Nadia era una niña lista pero odiaba estudiar. Física, matemáticas, programación... la aburrían soberanamente. Ella se ensimismaba con la historia de los tiempos antiguos, le encantaba dibujar y a la menor oportunidad dejaba volar su imaginación. Pero sus test cerebrales habían revelado una enorme capacidad para las ciencias y todo su programa educativo giraba en torno a ello. Cada persona recibía los conocimientos más adecuados a su inteligencia, individualizados y adaptados a su ritmo de aprendizaje. Y esa era la misión de Bob: transmitir a la niña todos los saberes necesarios para convertirla en la mejor científica posible.

domingo, 4 de diciembre de 2022

¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? Philip K. Dick ─ Reseña

 

Es una ilusión, esta de que existo realmente

Publicada en 1968 y referente de la ciencia ficción, ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? pasó sin embargo muy desapercibida en su momento y solo alcanzó reconocimiento tras la adaptación cinematográfica (muy libre respecto a la historia original) que bajo el título de Blade Runner realizó  Ridley Scott.

lunes, 7 de noviembre de 2022

Maleficio

 

Cuando le conocí, Cosme era un ser afortunado. El hombre con más suerte del mundo, solía decir. Papá de dos niños a los que adoraba, enamorado como nunca de su mujer, dueño de una casa con chucho y jardín. De anuncio, vaya. Así era su vida. Días apacibles, rutinarios, empalagosos hasta el hartazgo. Más feliz que una perdiz. Siempre. ¿Podéis creerlo? En fin. Aquello era algo insoportable y yo no logré resistirlo. Tampoco puse mucho empeño, debo admitir. Y quizá fuera un pelín impulsiva, no digo que no, pero.... 

sábado, 10 de septiembre de 2022

Cuando muere la magia

 

La literatura es el sentido mágico de la vida

Ana Mª Matute

El bosque aguardaba. Nada rompía su letargo. Verano no dejaba paso a Otoño ni Inverno a Primavera. El tiempo agonizaba, detenido en la espesura. Las estaciones no se sucedían. Ya no trinaban los ruiseñores en sus nidos ni danzaban las ninfas sobre las aguas del río. Las hadas destejían hilo a hilo sus hechizos, lágrimas de luna lloraban las luciérnagas y el sueño intempestivo de los trasgos boicoteaba sus diabluras sin quererlo. «Érase una vez...», murmuraba el viento entre los álamos. Pero los hombres habían olvidado la magia del conjuro y, abandonado y solitario, moría de tristeza el bosque encantado.


Relato publicado en el nº 6 de la revista de El Tintero  de Oro "El club de la microficción"  (febrero 2023)


martes, 7 de junio de 2022

Impostor

 

Medianoche. Oscuridad y silencio. Calla el mundo. Comienza mi tiempo. Tras el lúgubre tañido de las campanas, eco extraño y sobrenatural que la madrugada quiebra, mis restos al mundo de nuevo regresan. Errante y espectral, confundido entre la espesa niebla que por doquier en torno a mí se extiende, revelo con cautela mi presencia entre los vivos.

Con infinito esmero, días, semanas, meses enteros, preparé mi aparición. Al cabo ahora el tiempo se cumplió y fue esta noche doliente y tenebrosa la elegida como testigo de mi momento estelar. Nada quedará al descuido. Exitosa sin duda resultará la misión. Y yo mismo, llegada la hora, de ello daré fe.

viernes, 15 de abril de 2022

El halcón maltés. Dashiel Hammett ─ Reseña

 

Comprendió que los hombres mueren así, por azar, y que solo viven mientras el ciego azar los respeta

«Hammett devolvió el asesinato al tipo de personas que lo cometen por razones, no solo para proporcionar un cadáver. Hizo una y otra vez lo que solo los mejores escritores pueden hacer. Escribió escenas que parecían nunca haber sido escritas antes», dijo de él Raymond Chandler en uno de los ensayos sobre ficción detectivesca publicado primero en la revista "The Atlantic Monthly" e incluido luego en "El simple arte del asesinato".

lunes, 4 de abril de 2022

Muerte en el lago

 

«Ramón Hernández, detective privado». La placa en la puerta de mi despacho pendía descolgada de uno de sus goznes. Apenas la colocaba en una posición aceptable aquella maldita volvía a derrumbarse así que, harto de intentarlo, claudiqué y renuncié a enderezarla. No era buena carta de presentación, lo reconozco, pero qué gran metáfora de mi situación en ese tiempo. La agencia agonizaba. Mis fantasías novelescas se daban de bruces contra la realidad y mi mueca a lo Humphrey Bogart perdía intensidad a fuerza de no usarla. Solo algún trabajillo de poca monta nos mantenía aún a flote pero las deudas se acumulaban y Roberta, mi leal secretaria, perdía ya la cuenta de los sueldos incobrados.

jueves, 10 de marzo de 2022

Efectos secundarios de una visita inoportuna


 

Doña Angustias trasteaba en la cocina cuando el inspector Gálvez llamó a su puerta aquella mañana.

─Pase, hijo, pase, lo invitó la anciana pasillo arriba.

Con semblante serio y gesto reticente, la observó un instante enfrascada en su labor: un cazo de leche al fuego, un azucarero a medio llenar, un paquete recién abierto de bizcochos.

miércoles, 16 de febrero de 2022

Malditas canciones de amor

 



«No llores; por favor, no llores ─suplicaba Whitney Houston entre el ruido del atasco y el rumor de la lluvia en el cristal─, yo siempre te amaré...»

Los acordes de la vieja canción la tomaron por sorpresa.

«Por favor, no llores...»

Un pedazo de mundo olvidado se abrió de nuevo bajo sus pies y una banderilla de tristeza astilló su corazón.

«Yo no soy lo que tú necesitas...»

miércoles, 2 de febrero de 2022

Desayuno en Tiffany's. Truman Capote ─ Reseña

 

No entregues nunca tu corazón a un ser salvaje...

Publicada en 1958 y llevada luego al cine (dos años después) por Blake Edwards, resulta imposible desligar a la protagonista de esta historia, Holly Golihgtly, de la imagen de Audrey Hepburn con que arranca la película: gafas oscuras, collar de perlas, guantes largos, vestido de Givenchy... parada un instante frente al escaparate de Tiffany's, dando la espalda al espectador, mientras come un croissant y suenan los primeros acordes de Moon River. Una primera secuencia inolvidable que eclipsaría para siempre a la Holly creada por Capote.

lunes, 10 de enero de 2022

En un lugar de la Mancha

 

Anochece sobre los campos de Montiel, las sombras tiñen el bosque de penumbra, la luna llena despunta desolada y fría. A lo lejos, casi al final del camino, el viento azota con furia las aspas de los molinos que entre la niebla por momentos se divisan. Hace mucho que nadie los visita. Pesa sobre ellos una maldición: una leyenda antigua de encantamientos y hechicerías que, de tanto en tanto, revive en el relato de algún caminante curioso; de algún peregrino incauto ahuyentado de inmediato del lugar por los gritos del viejo loco que guarda sus puertas. Solo él conoce el secreto que tras ellas se oculta y, cansado ya de vagar por el mundo, triste y derrotado en mil batallas, a protegerlo ha decido consagrar sus últimas fuerzas.

domingo, 5 de diciembre de 2021

Una bufanda de colores




Había comenzado a nevar, los copos pintaban las calles de blanco, el aire olía a Navidad. Asomada a la ventana, Clara luchaba por no sucumbir a la nostalgia. La Navidad había sido siempre su época favorita del año, un pequeño milagro que incendiaba de magia el invierno. Pero ahora... Ahora le parecía una celebración hueca y gastada. Las guirnaldas de colores, el falso entusiasmo de las fiestas, la engañosa amabilidad de los centros comerciales, habían usurpado su esencia. La habían convertido en un tiempo sin alma donde nada era ya como debía.

martes, 9 de noviembre de 2021

Pide un deseo

 

Se desvanecían enseguida, apagados como fuegos de artificio, pero antes de eso, ¡ay!, antes de eso cualquier cosa era posible. Un reguero de deseos recorría veloz el firmamento, lo alumbraba de esperanza a lomos de una estrella y un destello fugaz vestía el cielo con su magia. Luego, aquel botín de sueños moría sin llegar a su destino y la estrella lloraba en secreto su fracaso. No era su culpa: jamás tuvo el poder que le achacaron. Pero tan extendida estaba su leyenda que hasta ella misma la creyó. Y un empeño inquebrantable latía cada noche entre su estela: un afán, un anhelo, un ojalá.  


Relato publicado en el nº 3 de la revista de El Tintero  de Oro "El club de la microficción" (mayo 2022)


lunes, 11 de octubre de 2021

La guerra de los mundos. H.G. Wells – Reseña

 

Los que nunca han visto un  marciano vivo no pueden imaginar lo horroroso de su aspecto.

Publicada en 1898 por primera vez, adaptada al cine, la radio o la televisión en multitud de ocasiones, obra clave de la ciencia ficción y quizá la más reconocida de su autor, H.G. Wells (1866-1946), "La guerra de los mundos" relata la llegada a la Tierra de unos extraños seres procedentes de Marte y los sucesos que ello desencadena.

Narrada en primera persona, pocos años después de la invasión, por un personaje completamente anónimo, tan anónimo que ni siquiera llegará a desvelar su nombre, la historia comienza con el impacto sobre un pequeño pueblo cercano a Londres de unas misteriosas cápsulas: unos cilindros que empiezan a llover del cielo en unos arenales suscitando al instante una gran curiosidad entre la población. Unas horribles criaturas, exploradores en busca de un nuevo planeta tras el colapso de Marte, comienzan poco a poco a surgir de tales artefactos, amenazando en su intento de expansión y gracias al potentísimo armamento que enseguida construyen con destruir la humanidad.

viernes, 1 de octubre de 2021

Marte

 


Viajar a las estrellas había sido su sueño desde niña. Asomada a su telescopio dibujaba constelaciones, adivinaba galaxias e inventaba un futuro de exploradora espacial repleto de cohetes, de hallazgos fabulosos y amigables extraterrestres, contentos de contribuir al éxito de su investigación. 

 Durante un tiempo Max, un cándido marcianito sospechosamente parecido a E.T. ¡cuánto la había hecho llorar esa película!, fue su mejor amigo. Su confidente. También su secreto mejor guardado. En ocasiones, él le reprochaba tanto secretismo pero al final se resignaba. Eran gajes del oficio, se decía: no es posible presentar así como así a un amigo invisible sin que a uno lo tomen por loco. Y un buen amigo comprende esas cosas.

viernes, 10 de septiembre de 2021

Superman

 

Todo ha salido mal. Estrepitosamente mal. Un fracaso total, vaya. Eso es lo que ha sido. Y no entiendo qué ha fallado porque en teoría mi plan era perfecto. En teoría, claro, solo en teoría. En la práctica a la vista está que no lo ha sido. En fin, que lo había preparado todo con mimo y repasado cientos de veces. Meses y meses de trabajo sin dejar un solo detalle al azar, cabina incluida. Que esa es otra: medio mundo he  tenido que recorrer para encontrar al fin la dichosa cabina de teléfonos. El traje, el peinado  ─litros de gomina, caracolillo en la frente─  la coreografía... Todo perfectamente ensayado, ya digo. Tres vueltas a la izquierda, tres a la derecha, espiral, torbellino, puño en alto y... ¡voilà!. Tejado por los aires y a volar. ¡Parecía tan fácil! Y, sin embargo, lo único que he conseguido ha sido darme de morros contra el suelo y una brecha en la ceja digna del mejor combate de boxeo. Suerte que nadie ha presenciado semejante ridículo. Eso creo, al menos y es lo único que ahora me consuela. Aunque cuando se me pase el susto y el mareo quizá lo vuelva a intentar. Tampoco Clark Kent acertaría a la primera. Vamos, digo yo...


Relato publicado en el nº 2 de la revista de El Tintero de Oro "El club de la microficción"  (abril 2022)


miércoles, 1 de septiembre de 2021

El jardín de vidrio. Tatiana Tîbuleac – Reseña

 

Su corazón quería oro, el mío estrellas

Segunda novela de la autora, tras "El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes", con "El jardín de vidrio" (Impedimenta Editorial) Tatiana Tîbuleac obtuvo en 2019 el premio de la Unión Europea de Literatura, e igual que en aquella, con un estilo poético y muy delicado, a base de capítulos muy breves, arma un relato intenso, profundo y absolutamente cautivador.