lunes, 31 de octubre de 2016

Noche de difuntos


Cuenta la leyenda que cada noche de difuntos, a esa hora triste e imprecisa en que el día muere para alumbrar la noche, sólo en ese instante, de lo más profundo de la tierra, en un pequeño cementerio abandonado junto al mar al que alguna vez llamaron de los ingleses, asciende un conjunto de voces graves y lejanas, apenas perceptible. Ánimas atormentadas del Purgatorio son que por unas horas vagan errantes por el mundo añorando lo que ya hace tanto tiempo perdieron, anhelando quizás lo que jamás vivieron. Tras el lúgubre tañido de las campanas -eco extraño y sobrenatural que lejano resuena desde un templo ya sin torre ni reloj, derruido mucho tiempo atrás- algún alma afortunada sube al Cielo; torna el resto a su penitencia y un lamento largo y desgarrador rompe entonces el silencio de la medianoche. Grito de dolor y desesperación arrancado a la humanidad entera que, de sí misma horrorizada, vislumbra por un instante el peso de sus maldades.
           
Microrrelato para los Viernes Creativos de elbicnaranja.wordpress.com inspirado en la fotografía del cementerio inglés de Málaga.

sábado, 22 de octubre de 2016

Habitación 307

     Se llamaba Teddy y tenía poderes mágicos. Sólo Víctor lo sabía. Era un secreto y él era realmente bueno guardando secretos, eso decía siempre mamá. Por eso no podía contárselo a nadie. Ni siquiera a Celia. Aunque, a veces, cuando de noche la oía llorar muy bajito, casi sin ruido, tuviera tantas tantas ganas de hacerlo... Esas noches Víctor se levantaba despacio, arrastraba con cuidado su gotero y sobre el corazón enfermo de la niña dejaba su pequeño osito de peluche. Mágico y poderoso tesoro que, a fuerza de inocencia, burlaba cada día al miedo y al dolor.







      Microrrelato finalista semanal el día 22 de octubre de 2.016 en el concurso "L'art d'escriure" del programa Wonderland de Radio 4 RNE.

lunes, 17 de octubre de 2016

Amor ignífugo

        Cuando se prendieron las cortinas de la cocina nadie sospechó que aquello no era un accidente aunque, pensándolo bien, puede que a la mirada de mamá ya entonces asomara la sombra de una duda. Difícil siempre engatusarla... La cocina sólo fue el principio y, sí, reconozco que el asunto se me fue ligeramente de las manos. Una tras otra ardieron todas las habitaciones de la casa y ahora estos espeluznantes matasanos me rodean curiosos y hablan de instintos suicidas y pirómanos. ¡Criaturas ignorantes!. Nada saben de amor... Si lo hubieran visto batirse por  mí contra las llamas... Tal vez yo debiera explicárselo pero, ¡ay!, me da tanta vergüenza... 

          
         Microrrelato para el concurso "Relatos en Cadena" del programa la Ventana de la Cadena Ser.      

lunes, 10 de octubre de 2016

Maleficio

         Poco antes de que los domingos fueran amargos, Cosme era un hombre feliz. Trabajo, mujer, niños, perrito travieso y juguetón... De anuncio, vaya, así era su vida. Días apacibles, rutinarios, empalagosos hasta el hartazgo y todos felices como perdices. Así que, ¡qué os voy a decir!, aquello era inevitable. Intenté resistir la tentación, de verdad que sí y hasta algún remordimiento tuve luego porque todo resultó tan fácil... Un soplido suave, imperceptibles gotitas de amargura directas a su alma y una vida ya teñida para siempre de hastío y sombra. ¿Perversa, decís?. Sí, lo reconozco. Pero, ¿qué esperabais?. Como todo el mundo sabe,  las brujas no tenemos corazón. 

         
         Microrrelato para el concurso "Relatos en Cadena" del programa la Ventana de la Cadena Ser.