sábado, 20 de agosto de 2016

Error de cálculo



     Todo ha salido mal. Estrepitosamente mal. Un fracaso total, vaya. Eso es lo que ha sido. Y no entiendo qué ha fallado porque en teoría mi plan era perfecto. En teoría, claro, siempre en teoría, en la práctica a la vista está que no lo ha sido... En fin, que lo había preparado con mimo y repasado todo cientos de veces. Meses y meses de trabajo sin dejar un solo detalle al azar, cabina incluida. Que ésa es otra. Medio mundo he tenido que recorrer para encontrar al fin la dichosa cabina de teléfonos... El traje, el peinado - litros de gomina y caracolillo en la frente incluido - la coreografía... Todo perfectamente ensayado, ya digo. Tres vueltas a la izquierda, tres a la derecha, espiral, torbellino, puño en alto y... ¡voilà!. Tejado por los aires y a volar. Parecía tan fácil... y, sin embargo, lo único que he conseguido ha sido estamparme de morros contra los cristales y un moratón en el ojo digno del mejor combate de boxeo. Suerte que nadie ha presenciado tan inmenso ridículo. Eso creo, al menos y es mi único consuelo, aunque cuando se me pase el susto y el mareo tal vez lo vuelva a intentar. Tampoco Clark Kent acertaría a la primera. Vamos, digo yo...


    
   Microrrelato para los Viernes Creativos de elbicnaranja.wordpress.com inspirado en la fotografía de Kenji Kawamoto.

https://elbicnaranja.wordpress.com/2016/08/19/viernes-creativo-escribe-una-historia-153/comment-page-1/#comment-5314


sábado, 13 de agosto de 2016

¡Oh Cielos!


     Sentado en su trono de nubes blanditas y algodonosas Júpiter, rey de todos los dioses que en el firmamento han sido, se aburría. Es tan larga la eternidad... Aquel día el Olimpo estaba mortalmente tranquilo. Nada requería su intervención y Juno, todavía enfurruñada por su último desliz, no le hacía ningún caso. Nunca es fácil el matrimonio, ya se sabe. Las ninfas son tan bellas, la seducción tan divertida... Y en este tema ni siquiera los dioses son una excepción. Así que, aburrido como estaba y sin saber muy bien en qué entretenerse, decidió romper la rutina de las horas ensayando sus poderes con los incautos mortales pero el juego, o mejor dicho los rayos que hace tanto tiempo para él forjó Vulcano, se le fueron imprevistamente de las manos... Bueno, ¡qué se le va a hacer! - se dijo - ya se me ocurrirá a quién responsabilizar de este pequeño desaguisado... De reojo mientras tanto y con una sonrisilla malévola entre las barbas observaba como, todavía lejanas, avanzaban hacia Roma las temibles huestes del rey de los hunos.


  
 Microrrelato e imagen para  los Viernes Creativos de elbicnaranja.wordpress.com inspirado en el cuento "Manera sencillísima de destruir una ciudad" de Julio Cortázar.