viernes, 1 de julio de 2022

Un puente sobre el Drina. Ivo Andric ─ Reseña

 

Pero el puente sacudía, como si fuese una mota de polvo, todas las huellas que habían dejado en él los caprichos o las necesidades de los hombres y continuaba idéntico e inalterable.

Ubicada a orillas del Drina, la ciudad de Visegrad marca la frontera entre Bosnia y Serbia. En el S.XVI, cuando todo el territorio formaba parte del imperio turco, el visir que gobernaba la ciudad decidió construir en ella un puente que conectara el mundo cristiano con el islámico. Esa es la historia que cuenta esta novela: cuatro siglos de conflictos, de encuentros y desencuentros, articulados en torno a la construcción de un gran puente de piedra sobre el río.

Desde el S. XVI hasta principios del S. XX, la narración recorre los episodios históricos más significativos (dominación otomana, imperio austro-húngaro, invasiones serbias, estallido de la I Guerra Mundial...) entrelazándolos a la pequeña cotidianeidad de los habitantes de la ciudad.  Y siempre como telón de fondo el puente. Testigo privilegiado de cuanto sucede y metáfora de un anhelo de unidad que por momentos parece imposible.

Escritor de origen bosnio, ganador del Nobel de Literatura en 1961, Ivo Andric (1892-1975) tomó siempre como referencia para sus obras la historia de su país: enclave entre dos mundos, repleto de contrastes, marcado por la diversidad de etnias y culturas, por tensiones y enfrentamientos difíciles de gestionar.

Todo ello late en la esencia de esta historia. A través de episodios y personajes aparentemente desconectados, alternando en su relato casi a modo de puzle pequeñas anécdotas y grandes hitos, Andric reflexiona sobre el sentido de la vida y la dignidad del ser humano, sobre las dificultades de la convivencia, los vaivenes políticos y sus consecuencias generación tras generación: incomprensiones, odios, desconfianzas... o el modo en que ciertos azares históricos marcan sin remedio nuestras vidas.  

Novela en tono de crónica (parte de la llamada trilogía de los Balcanes junto con Crónica de Travnik y La señorita), teñida de poesía y esperanza, también de una pizca de leyenda, con grandes personajes y bellísimas descripciones que en ningún momento enmascaran la crueldad de ciertos comportamientos.

viernes, 24 de junio de 2022

Lo que pasa de noche. Peter Cameron ─ Reseña

 

Todos somos charlatanes. Nos parecemos muy poco a lo que fingimos ser.

Ante la imposibilidad de lograr un embarazo y tras haberlo intentado de todos los modos posibles, un matrimonio neoyorkino viaja a Europa para adoptar un niño. Un país del Este, gélido y gris, indeterminado, al que acuden, pese a los condicionamientos que impone la enfermedad que sufre la mujer, para recoger a su bebé. La llegada a una estación abandonada, la sensación de pérdida y desamparo en esa primera noche de los protagonistas en una ciudad extraña, las dificultades para localizar el hotel en medio de la ventisca, marcan ya desde el inicio el tono de una novela hipnótica, articulada en torno a dos personajes sin nombre a quienes la voz narrativa se refiere siempre como el hombre y la mujer. Una pareja feliz en otro tiempo, distanciada ahora, sumida en una crisis que no sabe solventar.

Los silencios, el miedo, el dolor, el viaje interior a que el proceso de adopción conduce al matrimonio (cada vez más ajeno el uno al otro), es el tema de fondo de una historia que alterna el relato de ese mundo propio de los protagonistas con la peripecia de lo que sucede en torno a ellos: los enredos en que se ven envueltos tanto en el hotel que los acoge como en el orfanato donde han de cumplimentar los trámites de adopción, la relación con los huéspedes del hotel, secundarios extremadamente peculiares (estos sí con nombre propio) que por momentos conducen la narración a situaciones de lo más estrambótico, próximas al realismo mágico, o las dificultades administrativas que surgen a cada paso y tensan el clima del relato.

El autor sitúa así a sus personajes al borde de un abismo emocional, desorientados, inmersos en un ambiente inhóspito, opresivo, decadente. Los perfila con una enorme carga de tristeza y soledad, de heridas y reproches callados, para hacerles luego aferrarse a un  hilo de esperanza que ambos intuyen insuficiente y frágil.

Una historia de amor diferente, incierta, dura y delicada a un tiempo, muy medida en su estructura y sobria en el tono, para una novela que parte de la crítica ha definido como la mejor de Peter Cameron hasta la fecha.

viernes, 17 de junio de 2022

Cuentos macabros. Edgar Allan Poe ─ Reseña

 

No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir.

Maestro del relato corto y la novela gótica, Edgar Allan Poe (1809-1849) es habitualmente recordado por sus cuentos de terror, un género al que él dotó de una perspectiva psicológica, ausente hasta ese momento en este tipo de historias y de una ambientación onírica capaz de crear una atmósfera muy reconocible y muy particular.

Protagonizados siempre por personajes al borde de la locura o la alucinación, la muerte y lo sobrenatural son una constante en la trama de unos relatos repletos de misterio. Culpas, remordimientos, venganzas, deslealtades, desamor... recorren una colección de cuentos que introduce al lector en un mundo de fantasía oscuro y muy perturbador.

Con un tono elegante y sugestivo, muy decimonónico, y mucha sutileza en la forma de contar, también mucha poesía, Poe juega con sus personajes, los lleva al límite de sus fuerzas y su razón y arma de ese modo un puzle de historias inquietante y tremendamente aterrador. Historias narradas mayoritariamente en primera persona (lo que contribuye a darles veracidad y cercanía) que hablan del miedo a la muerte, de la tendencia que el ser humano tiene a ignorarla, de egoísmos o ciertas obsesiones y delirios, construidas con detalle, agilidad en el ritmo y enorme habilidad narrativa.

Magistrales entre otros "El gato negro" o "El corazón delator", donde el autor logra un clima de tensión creciente, asfixiante y opresivo, con el que nos va llevando hacia un final demoledor.

Un tono más ligero encontramos, por ejemplo, en "Conversación con una momia", relato con un matiz divertido y humorístico que resulta por ese motivo también muy sorprendente. O en "La máscara de la muerte roja", ambientado en tiempos de pandemia y confinamiento y por ello ahora de plena actualidad.

Variados y sugerentes, son cuentos todos para leer despacio y con el ánimo adecuado.

martes, 7 de junio de 2022

Impostor

 

Medianoche. Oscuridad y silencio. Calla el mundo. Comienza mi tiempo. Tras el lúgubre tañido de las campanas, eco extraño y sobrenatural que la quietud de la madrugada quiebra, mis restos al mundo de nuevo regresan. Errante y espectral ─ojos vidriosos, pasos vacilantes, rostro plomizo y ceniciento─, confundido entre la espesa niebla que por doquier en torno a mí se extiende, revelo con cautela mi presencia entre los vivos.

Con infinito esmero, días, semanas, meses enteros, preparé mi aparición. Al cabo, ahora, el tiempo se cumplió y esta tenebrosa y doliente noche de difuntos fue la elegida como testigo de mi momento estelar. Nada quedará al descuido. Exitosa, sin duda, resultará la misión. Y yo mismo, llegada la hora, de ello daré fe.

Sé bien la incomprensión y el pavor que mi labor despierta, mas no hay motivo que me obligue a excusarme. Cumplo a conciencia un deber al que ─no importa la causa─ juré lealtad en un tiempo antiguo, anclado con ahínco a mi memoria.

Y sin embargo...    

Tantas miradas ─adivino─ caerán pronto, con inclemencia, sobre mí; tantos ojos estupefactos que en un instante pasarán del asombro al reproche, de la aprensión al terror...

 ¡Ay! ¡Pobre ánima del Purgatorio desolada y penitente! Una insoportable ansiedad se apodera de mí, arden mis mejillas y hasta la misma médula mis huesos ruinosos se estremecen solo con pensar en lo que habrá de venir.  

«Nunca más, nunca más», parece denunciar un cuervo en su graznido mi impostura.

«Nunca más», ratifico yo la queja con frágil convicción.

Y suenan mis palabras más a súplica que a promesa.

Aletean en la noche, se alejan veloces, se desvanecen como el eco de un conjuro que se pierde en el vacío.

¡Triste de mí! ¡Si el mundo conociera cómo odio ser centro de atención!  ¡Cómo lamento esta condición de muerto viviente mía en noches como esta! ¡Cómo tanto protagonismo me aterra!   

Pánico escénico, sí, así lo llaman. Y hace siglos que en silencio guardo tan fatal diagnóstico. ¡Qué desdicha! Si en esta cerrada y quisquillosa sociedad de ultratumba alguien se enterara sería mi fin. Irreparable el daño para mi reputación.

Hasta ahora, casi por milagro, todo ha salido bien, nunca criatura alguna sospechó nada y así ─confío─ hasta el final de los tiempos habrá de ser. Hay misterios en el mundo que no se debieran desvelar jamás. Y, aunque es grande el horror que carga mi conciencia, también grande fue siempre mi talento para el disimulo, arte que tantas veces vistió de alegría mi dolor y de mascarada disfrazó mi llanto.

A salvo como creo estar, nadie tendrá jamás noticia del engaño.

Y sin embargo...

Me encuentro atrapado en la tela de una araña envenenada y pegajosa de la que ─presiento─ no lograré escapar.

Vetada la caricia de las lágrimas a las cuencas vacías  de mis ojos, un llanto seco y dolorido anuda esta noche mi garganta. Un llanto que no alivia, que lastima y quema.

 En secreto, anhelo con fervor que el alba venza al fin a la tiniebla, atisbar la suave luz que alumbre el nuevo día y, así, poder entonces regresar a mi cripta. Tornar a la rutina de mis horas, a la aburrida tranquilidad de mi guarida, a mi retiro, a mis ausencias, a mis recuerdos y desvelos, al rumor de un tiempo pasado, ingenuo y más feliz, con sabor a antiguos otoños de infancia, a dulce de membrillo, a chocolate caliente, a nueces y castañas...  

Humildes sueños que, una y otra vez, contra este aciago y miserable destino mío se estrellan sin remedio. Y quisiera llorar. Y no puedo. Y entre melancolías, soledades y nostalgias se ahoga esta triste alma, en el limbo de la inexistencia para siempre perdida.

               Mención honorífica certamen junio 2022 "El Tintero de Oro "

miércoles, 1 de junio de 2022

Madame de Treymes. Edith Wharton ─ Reseña

 

Ustedes consideran al individuo, nosotros pensamos exclusivamente en la familia

Publicada en 1907, año en que Wharton se instaló definitivamente en Francia, "Madame de Treymes" es una novela breve en torno a la capacidad de ciertos convencionalismos sociales para limitar la libertad del individuo y condicionar su felicidad.

Tras la separación de su esposo, el marqués de Malrive, a causa de sus continuas infidelidades y talante despótico, la americana Fanny Frisbee vive ahora sola en París con el hijo de ambos, un niño pequeño que ha quedado a su cargo. Allí se reencuentra un día con un antiguo amor de juventud, John Durham, que pronto le propone matrimonio y logra ilusionarla de nuevo.

Obtener sin escándalo (para no perjudicar al niño) el divorcio del marido será a partir de ese momento el afán principal de la pareja. Asunto complicado por la religiosidad de la familia y su estricto apego a las tradiciones. Madame de Treymes, cuñada de Fanny, mujer sofisticada, orgullosa, calculadora y enigmática, también secretamente atrapada en un matrimonio desgraciado, será la interlocutora de ambos, quien fije las condiciones y quien finalmente parezca poder inclinar en un sentido u otro la balanza.

Las hipocresías de clase, el inmovilismo social, la forzosa resignación a que por su causa se encuentran condenadas las mujeres, son los temas que con enorme sutileza y alguna pincelada de humor Wharton plantea en su relato: la contraposición entre mundos y mentalidades opuestas que colisionan sin remedio, alterando equilibrios de poder nunca antes cuestionados.  

La brillantez de los diálogos, la profundidad psicológica de los personajes (Madame de Treymes, en especial), las dobles intenciones que en ellos se adivinan así como la crítica subyacente bajo una trama solo sencilla en apariencia, hacen de esta historia una pequeña obra maestra a la que la autora da un final tan ambiguo como impactante.

martes, 24 de mayo de 2022

El paje del Camino

 

Caía la noche y comenzaba a nevar cuando el peregrino divisó Compostela. Detenido frente a ella ─mentón sobre el cayado, melancolía en la mirada─ contempló un instante la ciudad. Los copos pintaban de blanco el paisaje, el viento azotaba los helechos y, a lo lejos, un familiar repique de campanas consolaba su espíritu. La silueta de la catedral, sobrecogedora en su inmensidad y su belleza, le daba la bienvenida.

Había llegado a las puertas de Santiago tantas veces...

Jamás, sin embargo, traspasaba su umbral.

Desde la distancia musitaba con fervor una oración, trazaba una señal de la cruz sobre su frente y empezaba enseguida a desandar lo recorrido.

Algo le impedía culminar el Camino.

«Ya llegará el momento ─se decía─, ya habrá ocasión de recorrer despacio las callejuelas de la villa, de visitar la catedral y agradecer frente al sepulcro».

No todavía.

Cada mañana las piernas pedían al cuerpo salir. Sus miembros se desentumecían con el movimiento y, mientras devoraba etapas y estaciones, su mente evocaba recuerdos, iluminaba zonas de sombra, tendía puentes hacia el perdón o el conocimiento de su propia persona.

Deseaba por eso que aquella experiencia no terminara nunca, hacer y deshacer el trayecto sin más programa que el que le dictara el corazón.

Aprender cuanto quedara al alcance de sus pasos, compartir con otros peregrinos sus vivencias, era lo que daba sentido a sus días.

La ruta silenciaba sus demonios y sanaba sus heridas. Le angustiaba terminarla y ese sentimiento le impedía entrar en la ciudad. Con en el alma encogida y la impotencia deshecha en lágrimas, al alcanzar la cumbre del Monte do Gozo dudaba siempre un instante, maldecía luego su flaqueza y, dando en silencio la vuelta, regresaba al punto de partida para volver a comenzar.

«Algún día ─repetía─, algún día...»

Pero el tiempo iba pasando y el momento se escapaba.

Lo atormentaban los reproches y le fallaba la intención.

Hasta que, de pronto, una madrugada, en la soledad de su desvelo, el peregrino comprendió lo que ocurría.

Llegar a Santiago, ofrecer al Apóstol su esfuerzo, no era el motivo de su peregrinar. No lo había sido nunca.

Se levantó de un salto, clavó la mirada en el cielo y sonrió.

¡Cómo no había caído en la cuenta!

Asistir a otros caminantes, alentarles con la palabra justa, contagiar de su entusiasmo a quienes viera desfallecer, a los enfermos y necesitados...

Sí, ese era su destino.

 Y con júbilo lo aceptaba.

Con la serena gratitud de un humilde paje del Camino.

Relato para Zenda #HistoriasdelCamino

viernes, 20 de mayo de 2022

Belinda. Maria Edgeworth ─ Reseña

 

Hasta cierto punto respetar la opinión del mundo es prudencia; a partir de ahí es debilidad.

Muy popular en su época, de Maria Edgeworth (1768-1849) se dice que fue una de las autoras favoritas de Jane Austen y una de las mayores impulsoras de la educación infantil y femenina en un tiempo donde las cuestiones pedagógicas carecían de importancia.

Tras la publicación de varias novelas para niños, impregnadas todas por una lección moral y claramente educativa, Edgeworth comenzó a escribir para un público más adulto y el éxito fue inmediato. Así ocurrió con "Belinda", una historia muy polémica en su momento (hasta el punto de que en ediciones posteriores a la inicial de 1801 se modificaron algunos giros argumentales como el relativo al matrimonio interracial de una de las sirvientas o la enfermedad de Lady Delacour) que denunciaba, con una trama ágil e ingeniosa, arraigadas hipocresías sociales y todo un mundo de prejuicios y falsas apariencias.

Belinda Portman, una joven al borde de la mayoría de edad, marcha de Bath a Londres a casa de Lady Delacour, una amiga de la tía con quien hasta ahora ha vivido ─la señora Stanhope─ obsesionada por introducirla en sociedad y conseguirle un buen marido. La fama de casamentera de la tía y la frivolidad de Lady Delacour, harán que rápidamente se tache a la muchacha de "cazafortunas", motivo por el cual ella rechazará de inmediato todo tipo de atenciones y rehuirá cualquier situación que pueda encaminarla hacia un matrimonio interesado.

Desde ese punto de partida la autora arma un relato repleto de ironía, de equívocos y reflexiones en torno al valor de la amistad, la lealtad, el papel social de la mujer, el matrimonio, los celos o la responsabilidad de las clases pudientes respecto a las menos acomodadas.

Con una prosa elegante y sencilla, Edgeworth atrapa al lector en una historia entretenidísima, repleta de tramas y subtramas y una galería de secundarios de la que se sirve para reflejar el vacío de una sociedad presa siempre de las apariencias.

Clásico recuperado por Libros de Seda que reivindica a una escritora poco conocida en España, inteligente y fundamental para la literatura inglesa del S.XIX.

viernes, 13 de mayo de 2022

El junco rebelde. Nina Berbérova ─ Reseña

 

Una voz nos anuncia que no está todo perdido

Novelista, poeta, traductora, Nina Berbérova (1901-1993) marchó de San Petersburgo ─primero a Berlín, luego Praga, París y finalmente Estados Unidos─ huyendo de la represión intelectual provocada por la Revolución Rusa. Profesora de literatura en Yale y Princeton durante los años cincuenta, la Rusia anterior a la Revolución y el atisbo de esperanza con que inicialmente ilusionó al país fue una constante en sus escritos. También la amargura del exilio, el desgarro y  las penurias que provoca en quien lo sufre, la sensación de pérdida o desconcierto.

Publicada por primera vez en 1958, "El junco rebelde" es una novela breve, casi un relato, que a partir de la separación de dos enamorados tras el estallido de la Segunda Guerra Mundial y el recorrido emocional que los acontecimientos trazan para los protagonistas, aborda cuestiones tan fundamentales como la inquebrantable libertad interior del ser humano, la fidelidad a ciertos ideales o la importancia de mantener siempre viva la capacidad para soñar.

Olga y Einar se despiden una noche en París bajo promesa de reencontrarse poco después. Él, ciudadano sueco, decide tras la invasión de Polonia regresar a Estocolmo, mientras ella, exiliada rusa a cargo de  un anciano tío, se ve obligada a permanecer en la ciudad.

 La dureza y el enquistamiento de la guerra impedirá durante años el reencuentro de los amantes y pondrá a prueba un amor que quizá ambos no sientan del mismo modo.

Narrada en primera persona, es la propia Olga quien relata su historia. Con pequeños apuntes asoma al lector al horror de la guerra, al mundo que surge de ella, al caos pero también al optimismo de un tiempo nuevo y más allá del romanticismo inherente a la trama, hay en sus palabras un alegato sutil pero evidente a favor de la libertad y la denuncia de la opresión a que siempre conducen los totalitarismos.

 Con un tono muy emocional y la gran carga de profundidad psicológica con que dota a sus personajes, la autora arma un relato delicado, melancólico, poético y comprometido que se rebela contra la manipulación, la falta de ética personal y colectiva o la indignidad de ciertos comportamientos. Rebelión apuntada desde el título que marca en todo momento el ritmo de la historia y las decisiones de su protagonista.

miércoles, 11 de mayo de 2022

Jaque al olvido

 

La Fundación Pasqual Maragall flamante ganadora del Nobel de Medicina 2032. Otorgado al conjunto de investigadores del centro a título colectivo, el premio reconoce la relevancia de sus hallazgos en la lucha contra la enfermedad de Alzhéimer. El desarrollo de un fármaco capaz de frenar el avance del mal en fases incipientes y revertir parcialmente sus efectos en estadíos avanzados, abre una puerta a la esperanza que anticipa el fin de la llamada pandemia del olvido. El envejecimiento de la población europea junto al notable incremento de la esperanza de vida en esta parte del mundo ha disparado exponencialmente en los últimos años las cifras de afectados por la enfermedad. De ahí la enorme importancia del éxito de los ensayos clínicos realizados, punto de partida ─en palabras del jurado─ de una cura de valor incalculable que la comunidad científica vislumbra ahora próxima y factible.  

Presidida por el rey de Suecia, la ceremonia de entrega tendrá lugar en Estocolmo el día diez de diciembre como es habitual, efeméride de la muerte de Alfred Nobel, impulsor de los premios que llevan su nombre.



viernes, 29 de abril de 2022

Distrito del sur. Un paisaje inglés. Winifred Holtby ─ Reseña

 

No había poesía en ella. Siempre barriendo y ahorrando y pensando en los quehaceres domésticos

Periodista, poeta, novelista, Winifred Holtby (1898-1935) es una autora poco conocida en España pese a ser un clásico de  la literatura europea. Estudiante en Oxford, comprometida con el pacifismo, con la lucha por los derechos de la mujer, con la reivindicación laboral de los trabajadores y la necesidad de reformas, sus escritos ejercieron una gran influencia en la sociedad del momento y, años después de su muerte, la Royal Society of Literature instauró un premio con su nombre.

Ganadora del prestigioso James Tait Black Prize, "Distrito del Sur. Un paisaje inglés", la última de sus obras (publicación póstuma) es también la más popular y uno de los pocos libros que nunca ha sido descatalogado ni ha dejado de publicarse.

Ambientada en el periodo de entreguerras, evocadora e inspirada en la propia familia de la autora (la madre, especialmente), la novela recrea la vida en un pequeño pueblo de la campiña inglesa saltando de la rutinaria cotidianeidad de sus habitantes: sus alegrías, preocupaciones, rencillas, a una visión más amplia del territorio para abordar temas relacionados con educación, vivienda, agricultura, política, sanidad... que dan al texto una hondura social cargada de intención.

La directora de la escuela de niñas es el eje en torno al que Holtby articula el relato pero estamos en realidad ante una historia coral, repleta de personajes, tramas y subtramas que ofrece a todos los habitantes del pueblo su momento de protagonismo. Un caleidoscopio de luces y sombras profundamente humano, capaz de enlazar ilusiones, miedos o aspiraciones personales con la denuncia sutil de ciertas corruptelas e injusticias sociales, señalar la falta de oportunidades inherente a la pobreza o incidir en el eterno conflicto entre modernidad y tradición.

Ágil y rica en matices, muy amena de leer, la autora logra con su narración implicar al lector, haciéndolo reflexionar, emocionarse, tomar partido... sorprenderlo finalmente con una conclusión valiente e inesperada.

Llevada al cine y la televisión en varias ocasiones, destacar la adaptación realizada en 2011 por la BBC.