Una mujer cuyos trajes a medida deben durarle dos o tres años pronto aprende a protegerlos de las salpicaduras y a ayudar a conservar la forma de los pliegues
Recordada
como una de las autoras más destacadas de la literatura juvenil de final del
S.XIX, el éxito de obras como El pequeño
Lord o El jardín secreto, eclipsó
injustamente la narrativa para adultos de Frances Hodgson Burnett (1849-1924).
Una autora muy prolífica que comienza su andadura literaria con apenas
dieciocho años vendiendo relatos a las revistas de la época para paliar el
desamparo económico en que, tras emigrar de Inglaterra a Estados Unidos, la
muerte del padre había dejado a la familia. Situación que marcaría
profundamente su visión de la sociedad y la temática de sus historias.
Burnett vivió un tiempo donde las diferencias entre clases sociales estaban definidas con extrema nitidez y ese contraste permea tanto su literatura adulta como la infantil. Esta última suele centrarse no obstante en el poder transformador de la bondad y la imaginación, mientras que la primera aborda temas más oscuros: intrigas sociales, dinámicas de poder, luchas internas de sus protagonistas...









