domingo, 17 de marzo de 2019

Mujer en el bar. Ovidio Parades - Reseña



Que la soledad puede morder o acariciar

Veintiún relatos protagonizados en su mayoría por mujeres es lo que encontramos en este último libro, "Mujer en el bar", del escritor ovetense Ovidio Parades. Relatos articulados todos ellos en torno a pequeños instantes y sentimientos, a la amable cotidianeidad de gestos y detalles, al desconcierto y la fragilidad que provocan las dificultades de la vida, el desamparo frente a lo inesperado.
Ternura, sensibilidad y delicadeza definen unas historias intimistas y doloridas que mezclan alegrías, ilusiones, miedos, frustraciones... para hablar al fin del inevitable paso del tiempo, de amores y pérdidas, de la necesidad de protección que en algún momento todos sentimos, de la soledad o el eterno desconcierto frente a la muerte y la vejez.

sábado, 9 de marzo de 2019

A destiempo



Hay personas que mejoran el mundo, ángeles sin alas que nos abrigan el alma y nos la incendian de ternura. Disfrazan de inocencia su poder e invisibles tras su máscara nunca revelan su secreto. Una vez, hace mucho tiempo, una de ellas detuvo su camino frente a mí. No supe entonces verlo.

Buenas tardes, doña Adela −saludaba yo cada miércoles, cargada de libros la mochila, mente en el partido que en la calle jugaban mis amigos, enfurruñado por mi mala suerte.

Pasa, hijo, pasa −sonreía ella, empujando pasillo adelante mi mal humor y mi desgana, acomodándolos con cuidado en la pequeña salita ya dispuesta para la clase: libre de fotos y tapete la camilla, flexo encendido, máquina de coser contra la pared, envuelta la habitación en aquella bruma de calor que un brasero viejo y muy destartalado desprendía de continuo a nuestros pies.

viernes, 1 de marzo de 2019

Sofonisba



Os aseguro que alguien se acordará de nosotras en el futuro
 Safo de Lesbos

Brillan las estrellas sobre los tejados y una luna helada flota en  la penumbra. El día ha sido lluvioso y muy gris, algo insólito en esta época del año, tan próximo ya el verano, pero ahora, barrida de un soplo la tormenta, el cielo se muestra despejado. La noche es fría.  
Solitario como un fantasma, un joven camina por las calles de Palermo. Un sentimiento desconocido, algo muy cercano a la congoja, invade su alma. Detiene un instante su camino, aspira el aire limpio y húmedo de la madrugada, se llenan entonces sus ojos de lágrimas. No sabe bien por qué llora. Nunca fue hombre de ternuras pero la mujer que tras él deja lo ha conmovido de un modo extraño. Tanta bondad encontró en su rostro, tanta ilusión todavía, tanta ternura, tanta dignidad en esa cansada vejez.

martes, 26 de febrero de 2019

Virginia Woolf. Vida de una escritora. Lyndal Gordon - Reseña



Quise escribir sobre la muerte pero como de costumbre irrumpió la vida
 
Publicada por primera vez en 1984 y reeditada por "Gatopardo Ediciones" en 2017 (versión revisada y ampliada) esta biografía pretende aproximarse, en palabras de la propia autora, a la imagen que podría Virginia Woolf haber tenido de sí misma tratando con ello de reivindicar por encima de cualquier otra cosa la vida y la trayectoria de una mujer inteligente, enérgica, rebelde y vitalista, feliz pese a la enfermedad y a esa leyenda de muerte y fatalidad que siempre la acompaña.
Sin ceñirse a una cronología estricta, a base de recuerdos, anécdotas y situaciones familiares, poco a poco la narración se adentra en el alma de una escritora muy adelantada a su tiempo, con una fortísima vida interior y un inmenso interés por cuanto la rodea.

domingo, 24 de febrero de 2019

Las óperas perdidas de Francesca Scotto. Elena Casero - Reseña


La vejez sabe y la experiencia recuerda

Una muerte, un enigma y una genuina e inmensa devoción por la  música son los pilares sobre los que se articula la trama de esta novela, "Las óperas perdidas de Francesca Scotto", donde traza Elena Casero una historia de rencores y venganzas, de humillaciones e injusticias, de personajes heridos en busca de consuelo, de redención y de verdad.
Ambientada en el mundo de la ópera y a partir del hallazgo casual de un manuscrito del S.XVII inédito hasta el momento, construye la autora una intriga que, saltando del presente al pasado, de Valencia a Londres, de Nápoles a Buenos Aires... abarca temas tan diversos como las dificultades que siempre tuvieron las mujeres para hacer valer su obra en un mundo de hombres, el nacimiento de la ópera como género o el drama de la dictadura argentina latente y fundamental en las reacciones y comportamientos de alguno de los personajes.

sábado, 16 de febrero de 2019

Todas las noches de un día - Reseña



Mire esas plantas. Están prisioneras en la tierra pero su espíritu lucha

Elegante, poética e intensa, "Todas las noches de un día", obra escrita por Alberto Conejero y dirigida por Luis Luque, es una historia de amor −dice el autor− sobre la incapacidad de amar, sobre la esperanza y la necesidad de belleza y de consuelo que al fin todos tenemos.
 En un viejo invernadero, Samuel (Carmelo Gómez), jardinero hosco y solitario a cargo del lugar, cuida sin sobresaltos de sus plantas hasta el día en que la policía llama a su puerta tratando de averiguar el paradero de Silvia (Ana Torrent), dueña de la casa, a quien nadie ha visto en mucho tiempo. Así, en forma de thriller, arranca una drama que no es más que una conversación a través del tiempo y el espacio entre dos personajes heridos por la vida y los recuerdos. Entre lo real y lo fantástico, entre el desamparo y la esperanza ("qué cosa tan terrible es la esperanza"), afloran poco a poco sentimientos, miedos, pérdidas, angustias, soledades... Saltando del presente al pasado, a medio camino entre la verdad y la mentira y en un tono muy poético y evocador, va desvelando la narración un misterio que se asoma a los más oscuros rincones del alma y mantiene el suspense de lo sucedido hasta la escena final.

miércoles, 13 de febrero de 2019

Tragedias cotidianas




«Que le cooorten la cabeza» sentenció furiosa la avaricia, cual perfecta reina de corazones. Al instante, de su humilde paraíso un hombre fue expulsado. Condena de indigencia, desamparo y soledad. Ejecución inmediata.

 En un banco del parque, llora un anciano su miedo y su derrota. De su desgracia, ciega como suele, la justicia aparta la mirada.

Un vendaval furioso y destemplado asola cada rincón de la ciudad. «Hagan juego, señores, hagan juego...», desliza zalamero entre sus ráfagas.

Borrachos de ilusión y de esperanza, aún ignoran los incautos que siempre en este juego al rojo ganador apuesta sin riesgo la banca.   

domingo, 10 de febrero de 2019

Paradojas




Me oyes y no me escuchas
Me miras y no me ves
Me besas y no te importa
Me quieres
Tú dices que me quieres
 Y yo −¡ay, amor!− suspiro y no sé porqué

domingo, 3 de febrero de 2019

Cinco horas con Mario - Reseña



Leer y pensar es malo, Mario, convéncete

Imposible desligar a Carmen Sotillo de Lola Herrera. Personaje e intérprete se reencuentran de nuevo en el mítico monólogo de Miguel Delibes cuarenta años después de su estreno y tras más de quince desde su última representación, en este nuevo montaje que, según ha reconocido la actriz, pretende ser su despedida de las tablas.
 Adaptado en su momento por el propio Delibes y bajo dirección también ahora como entonces de Josefina Molina, el texto nos sitúa frente a la última noche que la protagonista pasa velando el cadáver del marido, muerto de forma repentina, iniciando frente al féretro, al fin con él a solas, una conversación plagada de reproches que de inmediato descubre las personalidades de ambos y los conflictos de un matrimonio sólo en apariencia perfecto.

viernes, 1 de febrero de 2019

Duerme Sherezade



En medio de un bosque espeso y muy oscuro que nunca alumbran los rayos del sol, una dama de nieve duerme entre las sombras. Acuna el viento sus sueños y el aroma de un embrujo, de tan antiguo ya casi olvidado, todo lo inunda. Una lágrima resbala a veces de sus ojos cansados. Quizá entonces murmure su alma una oración. Quizá entonces, tibias la fe y la esperanza, lata en su pecho el recuerdo.

Hubo un tiempo el rumor del céfiro desliza melancólico entre sus ráfagas que esta fue una región de extraordinaria hermosura. Cedros, almendros y robles se alzaban con orgullo sobre ella, arroyos de aguas claras regaban sus tierras y una ciudad exótica, bellísima y misteriosa, regalaba al mundo su hechizo desde la ribera de un río. Sus calles, estrechas y empinadas, olían a jazmín, a pan recién horneado, a especias dulces y aromáticas: canela y miel, almendras y pistachos. Resonaba en ellas un eco de risas y juegos infantiles, el bullicio alegre de los zocos, la vida y la felicidad. El tañido melodioso de las campanas acompañaba el paso lento de las horas y al anochecer, derrotado al fin el día, cuando todo era ya soledad y silencio, la magia susurraba al aire sus secretos y escribía su leyenda bajo cielos benignos y estrellados. A lo lejos, las cumbres nevadas de las montañas se difuminaban en el gris del horizonte, mientras la luna rompía con delicadeza la neblina.

Un trágico vaticinio eclipsaba, sin embargo, el futuro de aquel reino. El soberano más cruel y perverso que los siglos jamás conocerían habría de gobernar con furia ciega su destino. Con él desaparecerían inocencia y esperanza y una implacable plaga de muerte y desolación todo lo invadiría.

Imposible fue conjurar el sortilegio y, así, un día, un sol de fuego todo lo abrasó. La fantasía de los cuentos de hadas con sus genios, palacios, príncipes y princesas que mil y una noches poblaron los sueños de ilusión huyó despavorida. Aguarda desde entonces la ruptura de un letargo, el despertar de un mundo indiferente a su agonía, el mágico conjuro que al fin quiebre el hechizo que la apresa y a las noches de Oriente devuelva su belleza, su aroma, su poesía...

A la espera, triste y olvidada, duerme Sherezade mientras tanto. Y es su alma rota quien llora entre las sombras cuando aún apenas despunta el día.

  




 Imagen: Katerina Plotnikova

Segundo Premio "Relatos Compulsivos". Febrero 2.019