Haberme convertido en su gato me hizo la criatura más feliz del mundo. Esas cosas, tarde o temprano, hay que decirlas…
Tras cinco años de convivencia y por circunstancias que a su debido tiempo irá desvelando la narración, Nana y Satoru emprenden un viaje en busca de un nuevo dueño para el animal y es a través de esa aventura y del relato que el propio Nana hace de ella como vamos conociendo las contingencias de la vida y el pasado de Satoru.








