"Todas las penas pueden soportarse si se convierten en una historia". Isak Dinesen.
miércoles, 17 de julio de 2019
Azul turquesa, verde esmeralda
martes, 16 de julio de 2019
Un día de verano
Abrió
la puerta y ni siquiera me miró. Aquella fue su última cobardía. El portazo
impactó sobre mi cuerpo como un disparo. Ya estaba fuera de su vida. Su rastro se
esfumó en el aire y todo fue silencio y soledad.
Duele
el desamparo.
Duele
la ausencia.
Duele
el rechazo.
Duele la mentira y duele la derrota.
jueves, 11 de julio de 2019
Los niños. Edith Wharton - Reseña.
Su único problema es que son demasiado ricos. Por eso están tan inquietos.
miércoles, 3 de julio de 2019
En las arenas del Sáhara
Un
ruido sordo en el motor lo puso sobre aviso. Algo no iba bien. El avión
vibraba, se estremecía, se inclinaba a izquierda y derecha sin control. Perdía
altura a gran velocidad e iba a estrellarse de un momento a otro. No lograba
enderezar el rumbo.
Desabrochó
nervioso el cinturón que lo ataba al asiento del aparato, abrió el cristal de
la carlinga y saltó al vacío. Cayó despacio sobre un inmenso océano amarillo, sin
dunas, sin oasis, sin lugar alguno hacia el que caminar. Estaba preso del
desierto, aislado del mundo, abandonado a su suerte.
Un torbellino de arena lo cegó un instante y la melancolía invadió su alma. Cerró los ojos con fuerza y al abrirlos la sorpresa lo dejó sin respiración.
lunes, 1 de julio de 2019
¿Quién te crees que eres? Alice Munro - Reseña.
El amor te despoja del mundo
lunes, 24 de junio de 2019
Ana
jueves, 20 de junio de 2019
Los Catapila, esos ingratos. Venance Konan - Reseña.
¿Cómo va a plantarse un civil delante de un militar y decirle que ha ganado las elecciones?
lunes, 17 de junio de 2019
Abismo
El
nombre de mi hermana ardía como fuego entre sus labios: «Amalia..», susurraba con premura y ella, lívida como la
muerte, acudía en silencio a la llamada. Regresaba luego a la habitación, se tumbaba
junto a mí y, sin una palabra, fingía dormir. No lo hacía. Lloraba. Daba
vueltas en la cama y lloraba el resto de la noche.
Una
mañana, mientras desayunábamos, papá me miró con sorpresa: «¡pero cuánto has crecido, mi
niña! ─murmuró bajito─, esta noche jugaré contigo».
Mamá clavó sobre mí sus ojos de hielo, Amalia tembló estremecida y yo... yo sonreí nerviosa sin saber qué sucedía.
lunes, 10 de junio de 2019
En blanco
lunes, 3 de junio de 2019
El camino que va a la ciudad y otros relatos. Natalia Ginzburg - Reseña.
Yo odiaba nuestra casa. Odiaba la sopa verde y amarga que mi madre nos ponía delante cada noche y odiaba a mi madre









