jueves, 1 de marzo de 2018

Maleficio



Cuando le conocí, Cosme era un hombre feliz. Mujer, niños, perrito  faldero travieso y juguetón... De anuncio, vaya, así era su vida. Días apacibles, rutinarios, empalagosos hasta el hartazgo y siempre felices como perdices. Así que, ¡qué os voy a decir!, aquello era inevitable. Intenté resistir la tentación, de verdad que sí y hasta algún remordimiento tuve luego porque todo resultó tan fácil... Un soplido suave, imperceptibles gotitas de amargura directas a su alma y una vida ya teñida para siempre de hastío y sombra. ¿Perversa, decís? Sí, lo reconozco. Pero, ¿qué esperabais?, todo el mundo sabe que  las brujas no tenemos corazón.


Imagen: Tom Waterhouse

14 comentarios:

  1. Hola Marta,
    El final de lo mejor, sorprendente. Claro al ser un micro no te has podido explayar más...Difiere de algunos escritos tuyos, tan personales, con esa prosa poética que me encanta, pero de lo que se trata es de sorprender al lector ;)

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    1. Es para un concurso máximo 200 palabras e inspirado en la imagen y, sí, me ha salido un poco diferente a lo habitual. Muchas gracias, Lola.

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  2. Por eso a las mujeres perversas de las llama brujas, jeje.
    La felicidad ajena suele ser motivo de envidia y toda bruja que se precie debe procurar la infelicidad de cualquier mortal.
    Un relato original por su desenlace.
    Un abrazo.

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    1. La pobre brujilla sólo cumplía su misión... Muchas gracias, Josep.

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  3. Que buen micro Marta. De a poco vas corriendo las cortinas de tela y entra la luz. Y, desde luego, el final tan especial.

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    1. Muchas gracias, Néstor. Me alegro muchísimo de que te haya gustado.

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  4. Jajaja. Estupendo micro, Marta, enhorabuena, ¿o debería decir brujilla? ;) Abrazos :)

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  5. Hola, Eva. Muchas gracias. La pobre brujita sólo cumple su misión... ;)

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  6. Me gustó. Desarrolla la trama con armonía y resuelve con sorpresa.
    Un abrazo grande, Marta.

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    1. Mil gracias, Simón. Me alegro muchísimo de que te haya gustado.

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  7. Un final sorprendente! Me ha gustado Marta!

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  8. Ay! brujilla, brujilla...
    Me ha gustado tu relato, Marta. Un abrazo

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    1. Esas brujillas traviesas... Muchas gracias, Ana.

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