martes, 27 de junio de 2017

Un héroe cansado


«Un accidente», eso es lo que todos dirán, estoy seguro. Pero no. No lo ha sido en absoluto. Y tal vez sea esa incomprensión lo que en el fondo más me duela. Una eternidad sobrevolando bajo esta mágica capa de súper héroe los abismos del mal, del dolor, de la miseria, contemplando a vista de pájaro la fragilidad de la vida, tanto desconsuelo... Imposible era salir indemne, deberían saberlo. El desengaño y la frustración, también la soledad, hace ya mucho tiempo que devoraron mi alma. Nadie se dio cuenta, sin embargo. Soy bueno disimulando. Pero hay días, muy de vez en cuando, en que la desesperación y este cansancio infinito que de un tiempo a esta parte siempre me acompañan al fin me vencen y, sí, ya sé que soy inmortal −eterno hombre de acero− pero esos días, días como hoy, encaramado unas veces a la más alta azotea de la ciudad, al campanario de cualquier iglesia olvidada y ya sin nombre otras, cruzo los dedos, retengo con esfuerzo las lágrimas que arrasan mis ojos, contemplo retador el vacío, a él me lanzo y con conmovedora ingenuidad murmuro: tal vez hoy...  






No hay comentarios:

Publicar un comentario